lunes, 6 de julio de 2015

ENTREVISTA A SALVADOR DALÍ SOBRE EL RECUERDO EN EL VIENTRE DE SU MADRE

 
—Entonces, Dalí, ¿me decías que recuerdas los días amables y cálidos dentro del útero de tu madre, no?
 
—Cómo olvidarlo. Estar ahí dentro fue para mí más fructífero que la inspiración que me daría nunca mi hermosa musa Gala. Fue una etapa de gran regocijo en la que conocí el paraíso y el infierno. Estar en el vientre de mi madre, la visión caótica de un mundo oscuro pero amable. Un lugar de colores rojos, anaranjados, amarillos y azules.
Cómo no recordarlo. Paz como aquella no he vuelto a conocer, y la he buscado. He tratado de pintarla, he inventado lugares recónditos, he creado paisajes míticos, pero nada es comparable a lo que alguna vez viví. Sí, me podrás llamar loco, podrás no creerte la mitad de lo que te cuento. Tal vez siquiera una palabra, pero no es de mi interés mentirte. Ojalá tuvieras tú también ese pegajoso pero cálido recuerdo.
 
Sólo lamento el instante en el que terminó mi goce. La llegada a este mundo frío, a este mundo hostil en el que las llamas del infierno han alcanzado dimensiones de miedo y sólo dos o tres suertudos han probado brevemente las mieles del paraíso para renunciar por la ambición. Sí. Recuerdo los días que pasé dentro del útero de mi madre. Qué amables fueron los días dentro del vientre de mi madre.
 
 
FUENTE: Revista digital "Cultura Colectiva"

domingo, 28 de junio de 2015

CIVILITATION (2008)


 
TÍTULO ORIGINAL
Civilitation
AÑO
2008
DURACIÓN
3 min. 22 seg.
PAÍS
Estados Unidos
DIRECTOR
Marco Brambilla
CLIENTE
The Standard Hotel, New York
MÚSICA
Desconocido
IMÁGENES
Christopher Grimes Gallery, Sta. Mónica
PRODUCTORA
Crush, Toronto
GÉNERO
Publicitario
ARGUMENTO
Creado como anuncio publicitario para los ascensores del Standard Hotel de Nueva York. Está compuesto por más de 400 clips de vídeo, y lleva a los pasajeros del ascensor en un viaje que se repite cíclicamente del infierno al cielo.
Lo vi el domingo 13 de junio de 2015 en El Museo Nacional de Arte de Cataluña, y me pareció originalísimo. Todo un derroche de imaginación. Le doy cinco estrellas.

domingo, 21 de junio de 2015

SOBRE HÉROES Y TUMBAS

 
Y en aquel reducto solitario me ponía a escribir cuentos. Ahora advierto que escribía cada vez que era infeliz, que me sentía solo o desajustado con el mundo en que me había tocado nacer. Y pienso si no será siempre así, que el arte de nuestro tiempo, ese arte tenso y desgarrado, nazca invariablemente de nuestro desajuste, de nuestra ansiedad y nuestro descontento. Una especie de intento de reconciliación con el universo de es...a raza de frágiles, inquietas y anhelantes criaturas que son los seres humanos. Puesto que los animales no lo necesitan: les basta vivir. Porque su existencia se desliza armoniosamente con las necesidades atávicas. Y al pájaro le basta con algunas semillitas o gusanos, un árbol donde construir su nido, grandes espacios para volar; y su vida transcurre desde su nacimiento hasta su muerte en un venturoso ritmo que no es desgarrado jamás ni por la desesperación metafísica ni por la locura. Mientras que el hombre, al levantarse sobre las dos patas traseras y al convertir en un hacha la primera piedra filosa, instituyó las bases de su grandeza pero también los orígenes de su angustia; porque con sus manos y con los instrumentos hechos con sus manos iba a erigir esa construcción tan potente y extraña que se llama cultura e iba a iniciar así su gran desgarramiento, ya que habrá dejado de ser un simple animal pero no habrá llegado a ser el dios que su espíritu le sugiera. Será ese ser dual y desgraciado que se mueve y vive entre la tierra de los animales y el cielo de sus dioses, que habrá perdido el paraíso terrenal de su inocencia y no habrá ganado el paraíso celeste de su redención. Ese ser dolorido y enfermo del espíritu que se preguntará, por primera vez, sobre el porqué de su existencia. Y así las manos, y luego aquella hacha, aquel fuego, y luego la ciencia y la técnica habrán ido cavando cada día más el abismo que lo separa de su raza originaria y de su felicidad zoológica. Y la ciudad será finalmente la última etapa de su loca carrera, la expresión máxima de su orgullo y la máxima forma de su alienación. Y entonces seres descontentos, un poco ciegos y un poco como enloquecidos, intentan recuperar a tientas aquella armonía perdida con el misterio y la sangre, pintando o escribiendo una realidad distinta a la que desdichadamente los rodea, una realidad a menudo de apariencia fantástica y demencial, pero que, cosa curiosa, resulta ser finalmente más profunda y verdadera que la cotidiana. Y así, soñando un poco por todos, esos seres frágiles logran levantarse sobre su desventura individual y se convierten en intérpretes y hasta en salvadores (dolorosos) del destino colectivo.

  
 

lunes, 27 de abril de 2015

MEDIO PAN Y UN LIBRO

 
Cuando alguien va al teatro, a un concierto... o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. "Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre", piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
 
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
 
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
 
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
 
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: "amor, amor", y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: "¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!" Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
 
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: "Cultura". Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.
 
 
Federico García Lorca (1898-1936), "Medio pan y un libro". Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

miércoles, 22 de abril de 2015

¿POR QUÉ ESCRIBE?

Como todos ustedes saben, la pregunta que más a menudo se nos hace a los escritores, la que más gusta, es la siguiente: ¿Por qué escribe? ¡Escribo porque me sale de dentro! Escribo porque soy incapaz de hacer un trabajo normal como los demás. Escribo para que se escriban libros parecidos a los míos y yo pueda leerlos. Escribo porque estoy muy, muy enfadado con todos ustedes, con todo el mundo. Escribo porque me gusta pasar...me el día entero en una habitación escribiendo. Escribo porque solo puedo soportar la realidad si la altero. Escribo para que el mundo entero sepa la vida que hemos llevado y seguimos llevando yo, los otros, todos, nosotros, en Estambul, en Turquía. Escribo porque me gusta el olor del papel, de la pluma, de la tinta. Escribo porque más que en cualquier otra cosa creo en la literatura y en la novela. Escribo porque me da miedo ser olvidado. Escribo porque me gustan la fama y la atención que me ha proporcionado la escritura. Escribo para estar solo. Escribo porque puede que así comprenda la razón por la que estoy tan, tan enfadado con ustedes, con todo el mundo. Escribo para ver si acaba de una vez esa novela, ese artículo, esa página que he comenzado. Escribo porque eso es lo que todos esperan de mí. Escribo porque inútilmente creo en la inmortalidad de las bibliotecas y en cómo mis libros están en los estantes. Escribo porque la vida, el mundo, todo, es increíblemente hermoso y sorprendente. Escribo porque me resulta agradable verter en palabras toda esa belleza y esa riqueza de la vida. Escribo no para contar una historia sino para crear una historia. Escribo para librarme de la sensación de que hay un sitio al que debo ir pero al que no consigo llegar, como en un sueño. Escribo porque no consigo ser feliz. Escribo para ser feliz.

lunes, 30 de marzo de 2015

TIEMPO, RUEDA, DRAGÓN Y VANA RIQUEZA

Y observé debajo del dragón un terrible misterio,
cómo los de arriba se encontraban abajo al mismo tiempo.
Caían de cabeza en las fauces del dragón,...

que no se hartaba aunque cayeran otros tantos.
Y, cuando la boca del dragón se los tragó,
volvió su mirada hacia mí, hacia Tzablakos.
Y yo, ay, en aquella situación, me acerqué al Tiempo,
al sitio en donde estaba sentado, en un alto trono.
Y le dije: "Tiempo insustancial del mundo habitado,
esclavo del destino, ¿qué es lo que estoy viendo?
Unos yacen boca abajo en la superficie de la tierra,
mientras otros gozan del mundo y comen sus frutos.
Unos se divierten, sonríen y disfrutan,
mientras otros lloran, se lamentan y suspiran profundamente.
Unos visten túnicas doradas de raso,
mientras otros, viejas capas con enormes jirones.
Unos tienen las bolsas llenas de florines,
mientras otros viven pobre y miserablemente.
Unos comen veinticinco porciones en la mesa,
mientras otros dividen entre cinco un solo pedazo de pan".
El Tiempo, entonces, se volvió hacia mí, me habló
y me mostró con su mirada que estaba llorando:
Y me dijo: "Estás viendo cuáles son mis armas en este lugar.
La Providencia divina me hizo el encargo
de tomar y dejar, con la voluntad de Dios,
y de no olvidarme, al final, del hombre.
Pero no es necesario que sepas todo eso que me preguntas,
porque ha llegado el tiempo de que sufras lo que va a ocurrirte".
Y yo, ay, en la circunstancia y el quebranto en que me encontraba,
me asusté, me desperté y me senté sobre mis ropas.
¿De qué nos sirven las cosas? ¿Para qué queremos las riquezas?
¿Qué provecho nos presta toda esa opulencia?
Las clases sociales, la grandeza, todos sufren aquí.
Sólo bajan al Hades con sus mortajas.
Y los hombres resucitarán en su segundo advenimiento
y serán juzgados allí por lo que hicieron.


AUTOR: Tzablakos (Grecia, siglo XV)
ILUSTRACIÓN: Everything flows, de Sophia Michaillidou.

lunes, 23 de marzo de 2015

LOS AÑOS SON MARIPOSAS DE COLORES

 

          
Los años son mariposas
de colores.
Cualquier día una de
ellas
viene y se posa
en vos, en el alma.
Tenés entonces un año
y una mariposa dentro.
Aquella mariposa color
rosa ha muerto.
Tenés entonces dos años
y otra mariposa.
Y ésa de tono azulado
también ha muerto.
Así es como tenés
otra mariposa revo-
loteando, llena de energía
desbordando alegría.
Y aquellas mariposas
multicolores que se han
ido bebiendo tu vida
están hoy en el horizonte
convertidas en flores,
en mares,
en montes.
 
  
 


martes, 3 de marzo de 2015

DIAPSÁLMATA (FRAGMENTO 54)

 
“Una vez sucedió que en un teatro se declaró un incendio entre bastidores. El payaso salió al proscenio para dar la noticia al público. Pero éste creyó que se trataba de un chiste y aplaudió con ganas. El payaso repitió la noticia y los aplausos eran todavía más jubilosos. Así creo yo que perecerá el mundo, en medio del júbilo general de la gente respetable que pensará que se trata de un chiste.”