domingo, 12 de diciembre de 2010

LADISLAW STAREWICZ - THE INTECTS' CHRISTMAS (1913)

Una pequeña figurita de Papá Noel colgada de un árbol de Navidad cobra vida una noche de invierno mientras una muñeca de porcelana duerme en su cama. En su intento de bajar del árbol se resbala y tira algunos adornos, despertando a la muñeca. Ella, que no se percata de la presencia de Papa Noel, cree que los adornos han caído del árbol fortuitamente, y se tapa la cabeza para protegerse, sin ver que el pequeño Papá Noel desciende del árbol aferrándose a su tronco.
Se dirige al bosque y decide hacer aparecer por arte de magia, con un bastón mágico, un árbol de Navidad para los animalitos del bosque, especialmente para los insectos.
En primer lugar, se dirige al nido de Doña Mariquita, a la que despierta y le dice, señalando con su bastón, que vaya al lugar donde ha plantado el árbol a recoger un regalo. Luego se dirige al nido del Don Saltamontes, al que también despierta e invita a ir hacia el árbol. Lo mismo hace con una familia de escarabajos peloteros y con Doña Rana que, loca de contenta y bailando histérica, abraza a Papá Noel en agradecimiento por haberse acordado de ella.
Todos los insectos del bosque invitados y Doña Rana, al ver el maravilloso árbol que les ha hecho Papá Noel, bailan alrededor muy contentos. Papá Noel reparte a cada uno su regalo. ¡¡Son patines para el hielo!! Rápidamente se dirigen a un lago helado y patinan alegremente sobre su superficie. Juegan, tropiezan, se caen...
Uno de los escarabajos y Doña Rana, se quedan rezagados, y ven que junto al árbol hay todavía un regalo misterioso. Ambos se pelean por éste. Forcejean, tiran con fuerza de él, se rompe en dos mitades, y sale una nube misteriosa que se eleva hacia la copa del árbol. El escarabajo y la rana ruedan por la nieve, cada uno hacia un lado. La nube, se transforma en un mensaje que desea…
Papá Noel, satisfecho por su trabajo, regresa a su árbol, al que se encuentra al lado de la cama de la muñeca; sube por su tronco sigilosamente y… vuelve a transformarse en adorno navideño.

FIN


Éste es el argumento del vídeo ruso que se presenta a continuación. Lo encontré esta mañana navegando sin rumbo fijo por YouTube. Es muy curioso y original, y viene muy a propósito para estas fechas. Espero que a ti, cibernauta, te guste tanto como a mí.

jueves, 25 de noviembre de 2010

DE POR QUÉ EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA SIEMPRE LO ACOMPAÑA


Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los sentimientos y cualidades de los hombres.

Cuando el ABURRIMIENTO había bostezado por tercera vez, la LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:

—¿Jugamos al escondite?

La INTRIGA levantó la ceja intrigada y la CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntó: "¿Al escondite? y ¿cómo es eso?"

—Es un juego —explicó la LOCURA— en que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes al que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego.


El ENTUSIASMO bailó secundado por la EUFORIA. La ALEGRÍA dio tantos saltos que terminó por convencer a la DUDA, e incluso a la APATÍA, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La VERDAD prefirió no esconderse (¿para qué?), si al final siempre la hallaban, y la SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya), y la COBARDÍA prefirió no arriesgarse…

—Uno, dos, tres… —comenzó a contar la LOCURA.


La primera en esconderse fue la PEREZA que, como siempre, se dejó caer tras la primera piedra del camino. La FE subió al cielo, y la ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol mas alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos: que si un lago cristalino, ideal para la BELLEZA; que si el bajo de un árbol, perfecto para la TIMIDEZ; que si el vuelo de la mariposa, lo mejor para la VOLUPTUOSIDAD; que si una ráfaga de viento, magnifico para la LIBERTAD. Así que termino por ocultarse en un rayito de sol. El EGOÍSMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero sólo para él.

La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (¡mentira!, en realidad se escondió detrás del arco iris), y la PASIÓN y el DESEO en el centro de los volcanes. El OLVIDO… ¡se me olvidó dónde se escondió!… pero eso no es lo importante.


Cuando la LOCURA contaba 999999, el AMOR todavía no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y, enternecido, decidió esconderse entre sus flores.

—¡Un millón! —contó la LOCURA y comenzó a buscar.

La primera en aparecer fue la PEREZA, sólo a tres pasos de la piedra. Después se escuchó a la FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología. Y a la PASIÓN y al DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes.

En un descuido encontró a la ENVIDIA y, claro, pudo deducir dónde estaba el TRIUNFO. Al EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo; el solito salió disparado de su escondite, que había resultado un nido de avispas.

De tanto caminar sintió sed y, al acercarse al lago, descubrió a la BELLEZA. Y con la DUDA resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún por qué lado esconderse.

Así fue encontrando a todos: el TALENTO entre la hierba fresca, la ANGUSTIA en una oscura cueva, la MENTIRA detrás del arco iris y hasta el OLVIDO, al que ya se le había olvidado que estaba jugando al escondite.


Pero solo el AMOR no aparecía por ningún sitio.

La LOCURA busco detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas y, cuando estaba por darse por vencida, diviso un rosal y las rosas… Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas, cuando de pronto un doloroso grito se escuchó. Las espinas habían herido en los ojos al AMOR. La LOCURA no sabía que hacer para disculparse; lloró, rogó, imploró y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó al escondite en la tierra, el AMOR es ciego, y la LOCURA lo acompaña siempre.


viernes, 22 de octubre de 2010

¡SALVE AL CELESTE SOL SONORO! EL MUNDO DE LAS SINESTESIAS


“La atmósfera del verano, densa hasta entonces,
se aligeraba y adquiría una acuidad a través de la
cual los sonidos eran casi dolorosos, punzando la
carne como la espina de una flor. De las hojas
mojadas, de la tierra húmeda, brotaba entonces
un aroma delicioso, y el agua de la lluvia recogida
en el hueco de tu mano tenía el sabor de aquel
aroma, [...]“                                                   
Luis Cernuda, El otoño


¿HUELE LA RUGOSIDAD DE UNA TELA? ¿QUÉ SONIDO TIENE EL AGUA? ¿PUEDE GOLPEARTE LA LUZ? ¿A QUÉ SABE EL VIENTO? ¿DE QUÉ COLOR ES LA MÚSICA? SI NO ERES SINESTÉTICO NO PUEDES SABERLO; NUNCA LO HAS EXPERIMENTADO PERO HAY PERSONAS QUE SÍ QUE LO SABEN PORQUE POSEEN LA FACULTAD DE SENTIR PERCEPCIONES SENSORIALES CRUZADAS, ES DECIR, SON SINESTÉSICOS. SON CAPACES POR EJEMPLO, DE VER COLORES EN LAS NOTAS MUSICALES O RECONOCER LAS PALABRAS NO POR SU SONIDO SINO POR SU OLOR O SU FORMA.


La sinestesia, del griego συν, ‘junto’, y αισθησία, ‘sensación’, es, en retórica, estilística y en neurología, la mezcla de impresiones de sentidos diferentes. Un sinestésico puede, por ejemplo, oír colores, ver sonidos, y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada. La sinestesia es un efecto común de algunas drogas psicodélicas, como el LSD, la mescalina o algunos hongos trópicales.

Los sinestésicos perciben con frecuencia correspondencias entre tonos de color, tonos de sonidos e intensidades de los sabores de forma involuntaria. Por ejemplo, un sinestésico puede ver un rojo con mayor intensidad cuando un sonido se vuelve más agudo, o tocar una superficie más suave le puede hacer sentir un sabor más dulce. Estas experiencias no son metafóricas o meras asociaciones sino percepciones, y la depresión tiende a aumentar su fuerza.

La sinestesia puede ocurrir incluso cuando uno de los sentidos está dañado. Por ejemplo, una persona que puede ver colores cuando oye palabras puede seguir percibiendo estos colores aunque pierda la visión durante su vida. Este fenómeno recibe también el nombre de “colores marcianos”, término que se originó tras un caso de un sinestético que nació parcialmente daltónico pero decía ver colores ‘alienígenas’, que era incapaz de ver en el sentido habitual del término y que en realidad percibía debido a su sinestesia.

La sinestesia usualmente afecta a 1 de cada 2.500 personas y se encuentra más comúnmente en mujeres y zurdos. Además, estas personas experimentan normalmente una excelente memoria y a menudo problemas con los cálculos y/o la orientación.

La sinestesia, del griego συν, ‘junto’, y αισθησία, ‘sensación’, es, en retórica, estilística y en neurología, la mezcla de impresiones de sentidos diferentes. Un sinestésico puede, por ejemplo, oír colores, ver sonidos, y percibir sensaciones gustativas al tocar un objeto con una textura determinada. La sinestesia es un efecto común de algunas drogas psicodélicas, como el LSD, la mescalina o algunos hongos trópicales.

Los sinestésicos perciben con frecuencia correspondencias entre tonos de color, tonos de sonidos e intensidades de los sabores de forma involuntaria. Por ejemplo, un sinestésico puede ver un rojo con mayor intensidad cuando un sonido se vuelve más agudo, o tocar una superficie más suave le puede hacer sentir un sabor más dulce. Estas experiencias no son metafóricas o meras asociaciones sino percepciones, y la depresión tiende a aumentar su fuerza.

La sinestesia puede ocurrir incluso cuando uno de los sentidos está dañado. Por ejemplo, una persona que puede ver colores cuando oye palabras puede seguir percibiendo estos colores aunque pierda la visión durante su vida. Este fenómeno recibe también el nombre de “colores marcianos”, término que se originó tras un caso de un sinestético que nació parcialmente daltónico pero decía ver colores ‘alienígenas’, que era incapaz de ver en el sentido habitual del término y que en realidad percibía debido a su sinestesia.

La sinestesia usualmente afecta a 1 de cada 2.500 personas y se encuentra más comúnmente en mujeres y zurdos. Además, estas personas experimentan normalmente una excelente memoria y a menudo problemas con los cálculos y/o la orientación.

A raiz de todo esto, con el siguiente test diseñado por Wolfgang Köhler, podremos comprobar que el ser humano no asigna de forma arbitraria los sonidos a las formas. Se pide al sujeto decir cuál de estas dos figuras se llama Booba y cuál Kiki:


Un 95-98% de la gente le asigna el nombre Kiki a la figura angular naranja y Booba a la figura redondeada violeta. La explicación consiste en que la figura violeta es llamada Booba porque los labios forman una figura redondeada para producir el sonido. Al contrario que con la otra figura kiki.

La sinestesia no hay que confundirla con el fenómeno psicológico llamado pareidolia, en el cual cualquiera de nosotros podemos percibir un estímulo arbitrario (una imagen, un objeto…) de forma errónea, visualizando en su lugar otro item fácilmente reconocible.
Ejemplos muy usuales son el visualizar las formas de las nubes como animales, escuchar mensajes en grabaciones reproducidas al revés o ver figuras en los dibujos del pavimento de una casa.
La pareidolia -en forma de percepción- es usada en las exploraciones psicológicas del famoso test de Rorsarch (¡Si! Esos famosos cartelitos en los que hay una mancha que enseñan los psicólogos preguntando qué ves ahí).

Además, este fenómeno también se suele relacionar mucho con la hierofanía, efecto asociado a las experiencias religiosas de forma que se compara todo tipo de objetos con una revelación mística.
Jim Leftwich es el autor de un excelente espacio en flickr, donde toma fotografías de distintos elementos en los que cree adivinar rostros o figuras. Son imagenes muy buenas.

Pero volviendo a las sinestesias, si deseas obtener más información sobre el tema, puedes ver el reportaje del programa Redes que adjunto en esta entrada.




FUENTES:

"La sinestesia y las ilusiones ópticas", Emezetablog, 20 de junio de 2006.
"Pareidolia o ver rostros en objetos", Emezetablog, 22 de junio de 2006.
"Sinestesia", Wikipedia.
"Flipar en colores", Redes, TV2, emitido el 8 de febrero de 2009.
"Faces", Jim Leftwich, 12/06/2003 – 21/08/2005.

lunes, 27 de septiembre de 2010

DE QUIÉN MATÓ AL AMOR


Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos ellos.

Todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano llegaron a esta reunión con curiosidad de saber cual era el propósito. Cuando estuvieron todos hablo el Odio y dijo:

— ...Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien.

Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio el que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.

— Quiero que maten al Amor, dijo.


Muchos sonrieron malévolamente pues más que uno le tenía ganas.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:

— Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto, provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará.

Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron tan decepcionados:

— Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante.


Fue entonces cuando muy diligente se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo:

— En vista de que El Mal Carácter fracaso, iré yo. Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder. Eso nunca lo ignorará.

...Y empezó la ambición el ataque hacia su víctima quién, efectivamente, cayó herida pero después de luchar por salir adelante renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfo de nuevo.

Furioso el Odio, por el fracaso de la Ambición envío a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar al amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.

Pero el Amor confundido lloró, y pensó, que no quería morir y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos y los venció.
Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros.

Envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, La Indiferencia, La Pobreza, La Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.


El Odio convencido de que el Amor era invencible les dijo a los demás:

— Nada que hacer. El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.

De pronto de un rincón del salón se levantó un sentimiento poco conocido que vestía de negro con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver. Su aspecto era fúnebre como el de la muerte:

— Yo mataré el Amor, dijo con seguridad.

Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo lo que ninguno había podido. El Odio dijo:

— Ve y hazlo.

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después de mucho esperar que por fin EL AMOR HABIA MUERTO. Todos estaban felices pero sorprendidos. Entonces el sentimiento del sombrero negro habló:

— Ahí les entrego al Amor totalmente muerto y destrozado y sin decir más se marchó.


— Espera — dijo el Odio —, en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir.

— ¿Quién eres?

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo: SOY LA RUTINA.


domingo, 19 de septiembre de 2010

UNDERWATER: LA FOTOGRAFÍA DE ZENA HOLLOWAY


Hace algún tiempo, navegando por la red, encontré una entrada de un blog no recuerdo de quién, en el que se recogían una serie de fotografías que me llamaron muchísimo la atención, pues todas ellas estaban tomadas debajo del agua. Su autora es Zena Holloway, una de esas mentes creativas que tienen ideas brillantes a las que les sacan punta de un modo espectacular.


La fotografía subacuática no es algo innovador (aunque no por ello es muy popular o común), pero esta mujer se ha servido de su técnica, ya sea con los controles de su equipo o con los programas de edición, para crear un fabuloso mundo onírico en un entorno el acuático donde las leyes de la física son distintas a las que reinan en el nuestro y donde las mujeres y los niños suelen ser los protagonista en la mayor parte de los casos.


Son imágenes muy bellas que crean sensaciones relajantes y cercanas a algo que podríamos llamar bienestar (del tipo que sea). Esta sensación de relax, de bienestar, ha dado como fruto que muchas compañías utilicen sus habilidades para campañas publicitarias.


"El encontrarse dentro de una piscina o en el mar buceando, son una de las experiencias que mas gozo, esa tranquilidad y soledad en la que te encuentras con tus pensamientos, es como hablar con uno mismo, es lo mas parecido a volar en tu imaginación."


Visitar su página web es todo un deleite para los sentidos y una buena inversión de tiempo. Es excelente.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

INSTRUCCIONES PARA JÓVENES CASADERAS EN LA DÉCADA DE LOS 50

Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo. Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estress, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa. Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo. Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama… si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte.


FUENTE: Sección Femenina, Economía Doméstica para Bachillerato y Magisterio, 1958.
OTRAS FUENTES: Adela Soto Marco, La mujer bajo el Franquismo

domingo, 22 de agosto de 2010

EL ORIGEN DE LAS CORRIDAS DE TOROS. UNA CURIOSA INTERPRETACIÓN

Una mujer saltando sobre un toro en la Creta minoica, según una representación moderna basada en antiguas pinturas murales 

Por JOSE YOSADIT VON GOETHE

Es indudable que las corridas de toros tienen su origen en antiquísimas creencias religiosas basadas en la astrología.

En efecto, según la era astrológica en boga, la religión se desarrollaba en torno a la representación animal que el zodiaco marcaba. Así, hacia el año 4000 A.C., en la era de Tauro, las creencias religiosas establecían que habían de venerarse los toros y otros bóvidos, tal como se hacía en el antiguo Egipto. El toro sagrado se representaba en Egipto con el disco del Sol entre sus cuernos. Toro y sol eran emblemas de los dioses solares.

Pero en Egipto también se veneraba al carnero o cordero y, ya en la era de Aries o del carnero, los israelitas que habían permanecido durante siglos en Egipto decidieron en la noche de Pascua sacrificar el cordero, símbolo sagrado para los egipcios, con lo cual los libertados querían significar que su Dios era más fuerte que todos los dioses del país de los faraones.

Unos dos mil años después de la era de Aries, la de Piscis marcó el inicio del cristianismo, cuyo símbolo en los primeros tiempos fue precisamente un pez.

El Zodiaco, establecido por los sumerios, es la división del cielo en doce partes iguales y cada una de ellas lleva el nombre de un animal o figura que en términos gráficos sugiere a la mente la constelación estelar por la que aparentemente el Sol transcurre cada mes (Leo, Cáncer, Géminis, Tauro, Aries, Piscis, etc.). Desde el punto de vista del observador terrestre, las doce constelaciones son recorridas por el Sol en el transcurso de un año. Sin embargo, no debemos confundir el año con la era zodiacal.

Se estiman 12 eras zodiacales y cada una de ellas dura 2160 años; es decir, que las 12 eras zodiacales tienen una duración total de 25.920 años.

Para determinar la era zodiacal se tiene en cuenta la constelación en la que se sitúa el Sol en el equinoccio de primavera, actualmente hacia el 21 de marzo. Esta situación solar es aparente y depende de la banda celeste a la que apunta el eje de la Tierra o línea imaginaria trazada de polo a polo. Este eje, sobre el que gira la Tierra, se halla inclinado 23,27 grados con respecto al plano de la elipse que la Tierra traza en su movimiento de traslación alrededor del Sol. Además de los movimientos de rotación y de traslación, el planeta tiene un tercer movimiento: el de precesión o movimiento similar al cabeceo de un trompo cuyo eje inclinado se mueve circularmente, al tiempo que el trompo gira sobre sí mismo y se traslada de un punto a otro por el suelo. El movimiento de precesión de la Tierra significa que cada 2160 años el equinoccio de primavera se adelanta un mes; es decir, que cada año se adelanta 54 segundos la primavera. El eje de la Tierra apunta hoy a la estrella Polar; pero dentro de unos dos mil años apuntará a una estrella diferente. Al cabo de esos dos mil y pico años el observador terrestre notará que el sol se sitúa en otra de las doce constelaciones zodiacales. Por ejemplo, actualmente el Sol se posiciona durante el equinoccio de primavera en la constelación de Piscis desde hace poco más de dos mil años; pero, según unos eruditos, dentro de un siglo lo hará sobre la constelación de Acuario. Sin embargo, otros aseguran que ya estamos en la era de Acuario desde mediados del siglo XX.

De regreso al tema que nos ocupa, decíamos que las corridas de toros tienen su origen en antiguas creencias religiosas fundamentadas en la astrología, que a su vez se apoya en la astronomía. Cuando, unos dos mil años antes de nuestra común época, la era de Tauro, en que se veneraba al toro, cambió a la de Aries, los nuevos adeptos no solamente observaban la ceremonia de sacrificio del cordero, sino que paralelamente comenzaron a sacrificar toros como ceremonial burlesco para los observantes de los antiguos cultos relacionados con el toro. Con ello pretendían demostrar la superioridad de las nuevas divinidades.

En la religión mitraica hasta se bebía sangre de toros y se consumía parte de su carne durante la ceremonia de comunión, aunque lo más frecuente es que se sustituyeran la carne y la sangre por pan y vino.

En muchos lugares, como en Creta, no solía ser frecuente el sacrificio del toro, pero sí constituía el cuadrúpedo motivo de burla por medio de ágiles saltimbanquis que danzaban y efectuaban piruetas sobre los gruesos lomos del animal, con lo que así ridiculizaban a los seguidores de las religiones taurómacas.

Desde muy antiguo, las plazas sobre las que se hacía sufrir y correr a los toros antes de sacrificarlos, han sido preferentemente circulares al objeto de representar al disco solar, tal como hoy día, en que el ruedo de las actuales plazas de toros es de arena gualda con un cerco de madera roja, lo que en los días de verano hace que el ruedo esplenda con genuina apariencia de sol.

El toreo es para muchos la parodia burlesca del sacrificio de un animal que en otros tiempos se consideraba divino. Indiscutiblemente, es la representación simbólica de la muerte de la constelación de Tauro cuando dio paso a la de Aries.

(Artículo de los semanarios de Publicaciones del Sur y Prensa Latino Americana)

Fuente: EL BLOG DE JUANMAROMO: EL ENIGMA DE LAS CORRIDAS DE TOROS

domingo, 8 de agosto de 2010

PARA VICIOS


Doña Indalecia era una viuda de sesenta años que había nacido para jefe superior de Administración o para Ministro del Tribunal de Cuentas, y acaso, acaso mejor para inspector general de Policía; pero sus creencias, sus gustos, sus desgracias, sus achaques, sus desengaños la habían inclinado del lado de la piedad; y era una ferviente beata, no de las que se comen los santos, sino de las que beben los vientos practicando las obras de misericordia en forma de sociedad, fuese colectiva, comanditaria o anónima; era muy religiosa, muy caritativa, pero siempre en sociedad; creía más en la Iglesia que en Dios; pensaba que Jesús se había dejado crucificar para que, andando el tiempo, hubiese un lucido Colegio de Cardenales y Congregación del Índice. La consolaba la idea de aquella triste profecía «siempre habrá pobres entre vosotros», porque esto significaba que siempre habría Sociedad de San Vicente de Paúl y Hermanitas de los Pobres, etc., etc. Amaba los organismos caritativos mucho más que la caridad; cabe decir que las lacerías humanas no empezaban a inspirarle lástima hasta que los desgraciados estaban acogidos al amparo de alguna archicofradía. Para ella los pobres eran los pobres matriculados, los oficiales, los de esta o la otra sociedad; por estos se desvivía, pero ¡infelices! ¡de que manera! Tenía una inquisición en cada yema de los dedos de las manos; era un Argos para perseguir el vicio de los miserables, para distinguir las verdaderas necesidades de las falsas; no daba un cacho de pan sin formar a su modo un expediente. Su gloria era ver asilos de lujo, limpios, ordenados, con rigurosa disciplina, con todos los adelantos, tales que los asilados no pudieran respirar fuera del reglamento. Y, para que más que la verdad, doña Indalecia hubiera preferido que un asilo que se creaba, limpísimo, inmaculado, nuevecito todo... no se estrenara, no se echara a perder por el uso de los miserables a quienes se dedicaba. Llegó a ver en el pobre, en el protegido, una abstracción, una idea fría, pasiva; y así, cuando algún desgraciado a quien tenía que amparar mostraba que era hombre con flaquezas como todos, doña Indalecia se sublevaba. Los vicios en los desheredados le parecían monstruosos.

Sus convicciones se arraigaron más y más, cuando llegó a saber, por conversaciones con sacerdotes ilustrados y catedráticos, y por ciertas lecturas, que la ciencia moderna estaba de acuerdo con ella en lo de la caridad bien entendida, con su cuenta y razón.

Cuando leyó que la limosna esporádica, la limosna suelta, en la calle, al azar, la limosna ciega, como la fe, era contraproducente, así como delito, se volvió loca de gusto. «¡Pues es claro, lo que ella había dicho siempre!». En cada pordiosero veía un criminal, y en cada transeúnte que soltaba en la calle un perro chico, un anarquista.

Su policía caritativa no sólo perseguía a los pobres falsos, a los pobres viciosos, sino a los ricos que no sabían ejercer la caridad, que daban limosnas de ciego, como palos.

Sujeto a esta vigilancia, tenía, sin que él lo sospechara, al Director de la Biblioteca provincial, don Pantaleón Bonilla, un vejete muy distraído, como llama el vulgo al que jamás se distrae, al que siempre está atento a una cosa. Bonilla estaba fijo en sus trece, que eran sus libros, sus teorías de filósofo y de bibliófilo científico. No hacía más que ir de casa a la Biblioteca, de la. Biblioteca a casa, siempre corriendo por no perder tiempo, tropezando con transeúntes, faroles y esquinas. Cuando le costaba un coscorrón un tropiezo, suspiraba, y, en vez de rascarse, se aseguraba bien las gafas, que a su juicio tenían la culpa de todo...


Doña Indalecia era muy señora suya; la trataba, es decir, se le quitaba el sombrero, sin verla; pero no sabía el infeliz que le seguía los pasos; que la tenía escandalizada con su conducta.

«¡Y eso es un sabio!» decía para sí doña Indalecia, siguiéndole de esquina en esquina, hasta dejarlo metido en la Biblioteca. «¡Pero con este hombre no hay caridad posible; no hay organización que valga; nos lo corrompe todo! ¡Esto es un libertinaje! ¡Debe entender en ello el Gobernador como en lo de la blasfemia!».

Pero ¿qué era ello? Bonilla no advertía nada; se creía inocente. Ello era, que en cuanto salía de casa le rodeaban los pordioseros; le acosaban cojos y mancos, mujeres harapientas con tres o cuatro crías colgadas del cuerpo, por el pecho y por la espalda; pilluelos descalzos, que saltaban como gozquecillos tras los faldones de su levita... ¿Y en qué consistía el delito de Bonilla? ¡Ahí era nada! En ir soltando perros chicos y grandes como globo que arroja lastre para seguir volando...Como no podía menos, el exceso de la demanda llegó a ahogar las salidas... El coro de miserables llegó a ser muchedumbre, motín, ola, que cortó el paso al manirroto... D. Pantaleón un día llegó a fijarse en que no le dejaban andar.-¡Pero qué es esto! -exclamó, mirando a los lados, hacia atrás, como pidiendo auxilio-. ¿De dónde sale tanto pobre? ¿No hay policía? -Si hubiera policía estaría usted preso -le contestó la voz de doña Indalecia, que le seguía, y que al verle volverse se le puso delante.Y después que la viuda, repartiendo golpes con la sombrilla, el abanico y hasta con el rosario espantaba a los pobres, a los pordioseros, como Jesús arrojó del templo a los mercaderes, (ese como es de doña Indalecia), cuando ya Bonilla se vio libre de moscas, la beata con tono agridulce, y por cobrarle el favor que le había hecho, le soltó un sermón en forma.

-¡Parece mentira -vino a decirle en muchas más palabras- que siendo usted un sabio, no sepa que su manera de ejercer la caridad ofende a Dios y a la sociedad! Usted corrompe a los pobres, fomenta la holganza, subvenciona el vicio; todos esos cuartos que usted arroja a derecha e izquierda, se gastan en alcohol y otras porquerías. Cuando usted se muera y pida que le lleven en volandas al cielo los pobres a quien socorrió, se encontrará con que no puede ser, porque sus protegidos estarán en el infierno; y los que no, como no se podrán tener en pie, de borrachos, no podrán llevarle... etcétera, etc.

D. Pantaleón Bonilla escuchó a la vieja sonriendo, con interés. Cuando terminó la plática, notó que no tenía argumento serio que oponer.


-¿De modo, señora, que sin querer he estado años y años corrompiendo la sociedad, subvencionando el vicio?... Y todo sin intención. ¡Cómo tiene uno tantas cosas en la cabeza! No, y lo que es leer, yo también he leído todo eso que usted dice de la caridad ordenada, organizada: ilustres filántropos y santos muy clásicos, me han convencido de que la limosna perezosa, empírica, desordenada, casual es nociva. ¡Pero... como no tengo tiempo ni para rascarme! En fin, yo me enmendaré; yo me enmendaré... En adelante, no me meteré donde no me llaman; cada cual a lo suyo; ustedes a su caridad, yo a mis libros, cada cual a su vocación...


* * *

Durante algún tiempo, doña Indalecia pudo observar que Bonilla se enmendaba; ya no le acosaban los pobres por la calle; le dejaban ir y venir, sabiendo que ya no llovían perros grandes ni chicos. La viuda respiró satisfecha. Era una conversión.

Pero después de un viaje que tuvo que hacer para fundar algo caritativo en otra provincia, volvió y... ¡oh desencanto! vio otra vez a su don Pantaleón soltando trigo a diestro y siniestro como la molienda de San Isidro Labrador... El enjambre de los pordioseros de nuevo le seguía, como las abejas de una colmena que llevan de un lado a otro.

Tras varios días de espionaje, la implacable viuda volvió a interpelar al demagogo de las limosnas.

Pero entonces fue él quien habló largo y tendido; y vino a decir:

-Qué quiere usted, hija mía... Por lo visto... era un vicio. No tengo otros. He seguido el consejo de usted... he estado mucho tiempo sin dar un ochavo... y no me sentía bien; el no dar limosna me preocupaba, sentía una comezón... remordimientos... Me asaltaron mil dudas... Acaso usted y los suyos no tenían razón... Y yo no estoy para dudas nuevas, para más problemas... ¡bastante tengo con los míos! Figúrese usted, señora, que ando a vueltas con el criterio de la moralidad. ¿Por qué debemos ser buenos, morales? En rigor todavía no lo sé... Pero en la duda... procuro no ser como Caín. Conque... figúrese usted si por unos cuantos perros y pesetillas sueltas voy yo a cargar con cien quebraderos de cabeza. Además, yo no tengo virtud ni tiempo suficientes para ejercer la caridad metódica, sabia, ordenada... y como yo hay muchos... A los que estamos en esta inferior situación ¿se nos ha de negar todo acto de caridad? Déjesenos ser la calderilla de la filantropía, y repartir un poco de calderilla. De la mía yo no sé qué hacer si no doy limosna... Yo no fumo, no juego, no gasto en mujeres, ni bebo... ¡Algún vicio había de tener! Déjeme usted este. Como no quiera usted que me dé al aguardiente... Dispénseme usted, señora; pero no tengo tiempo ni humor para no dar limosna. Me falta algo si no la doy, tengo que contenerme, gastar la energía que necesito para otras cosas, me distraigo de mis pensares y mis quehaceres... ¡un horror! -Vuelvo a repartir cuartos, y como un reloj. Suplico a usted que no le dé vueltas. Y no me venga usted con el cielo. No pido cosa tan rica a cambio de este bronce que reparto. Nada de eso. Me basta con creer que no me condeno por darle estos perros grandes a esa mujer que trae un chiquillo colgando de cada brazo... y mire usted... mire usted este pillastre, pálido, canijo, que tirita de frío... ¿cree usted que irá a seducir a una hija de familia con este real en perros que le regalo? Y en último caso, señora, si hacen lo que yo, si también tienen vicios, pues de defectos están libres ustedes, los beatos, pero no los pobres ni los sabios; si tienen vicios... tienen que ser vicios de perro chico... parva materia... Con que toma, toma, toma.

Y Bonilla, entusiasmado con su discurso, empezó a echar calderilla a puñados, como el labrador que siembra y arroja el grano sin responder, más que con la esperanza, de la simiente que fructifica... Y según soltaba perros chicos y grandes, iba diciendo don Pantaleón:

-Ea, ea... tomad... para vicios... para vicios...

Leopoldo Alas "Clarín" (1852-1901), Cuentos Morales (1896)

lunes, 19 de julio de 2010

CARL WARNER - FOODSCAPES




El fotógrafo británico Carl Warner es el creador de una serie de imágenes en las que utiliza básicamente alimentos para formar sus escenas.

Sus llamadas “foodscapes” (unión de las palabras food = alimento y landscape = paisaje) muestran cavernas submarinas, bosques, playas bajo el sol, etc., usando frutas, legumbres, quesos y pastas, entre otras cosas.


En este bosque, los árboles están hechos de brócolis, con guisantes colgados, y los senderos están pavimentados con comino. Las montañas son de pan. Nubes de coliflor adornan el cielo.


Los ingredientes comestibles en esta escena rural de inspiración italiana incluyen un carrito hecho de lasaña, campos de macarrones y nubes de mozzarella. Árboles de pimiento y perejil completan el escenario. Al fondo, un pueblecito de queso.


Esta caverna no está hecha con frutos del mar. Las “rocas” son de pan, pero, las del fondo del mar, son de coliflor. Para dar la sensación tridimensional a las fotos, cada escenario se monta sobre una mesa de cerca de 3 metros cuadrados. 


El mar rojizo de esta playa, a la “puesta de sol”, está hecho de lonchas de salmón. Patatas y pan forman las rocas. Un barquito de guisante completa la escena.


Cocina italiana con muchas verduras y pastas. Casas de queso.


La creatividad  es impresionante: globos de frutas y legumbres, árboles de brócoli, rocas de patata, sembrados de mazorcas de maíz y pepinos, pueblo de queso, torre de zanahoria…


Granos y setas.



El “plato” del arcoiris quedó perfecto tras un bosque de verduras y patatas.




A primera vista, no se nota que las montañas son de pan…




En esta escena alpina, bizcochos de tipo grissini y jamón de Parma se transforman en un carrito que será empujado por el camino de salami bordeado por árboles de beicon.



En este paisaje, los principales componentes son:
  • Jamón: cielo, montañas, y río,
  • Pan: rocas,
  • Bizcocho grissini: casa,
  • Salami: tejado.

En esta escena alpina, los bizcochos grissini y el jamón de Parma se transforman en un trineo empujado por las montañas de nieve hechas con otros embutidos, como mortadela. El jamón de Parma también se encuentra en los “pinos”.

El fotógrafo cuenta que ya es conocido en el vecindario de su casa, en Kent, Inglaterra, por pasar horas en las tiendas buscando los mejores brócolis o los mejores pimientos para “componer” sus escenas.
   
Para ganar en profundidad, las fotos se toman sobre mesas de 1,2 por 2,4 metros. Además, se toman por “fases” para evitar que los alimentos se marchiten antes de acabar la foto.
“Me gusta la forma en que los pequeños aspectos de la naturaleza se parecen a los grandes”, dice Carl Warner.


Confiesa que, hasta ahora, aún no consiguió convencer a sus cuatro hijos de que coman más verduras.
   
“Por lo menos no puedo decir que ellos disfruten comiéndolas tanto como yo”, afirma el fotógrafo.



Estas fotos serán usadas por una cadena de supermercados británica en una gran campaña publicitaria. Warner también piensa  reunirlas en un libro para promover la alimentación sana entre los niños.